Archivo mensual: mayo 2010

Desalojo violento de una familia campesina en Cafayate (Salta), Argentina

Siguiendo nuestra voluntad de dar voz a los movimientos campesinos latinoamericanos en lucha, y de sensibilizar la sociedad civil europea a sus problemáticas, difundimos esta noticia, denunciamos este hecho que, de nuevo, va en contra de los ddhh:

Cafayate, sábado 1 de mayo de 2010

EMPRESARIOS CAFAYATEÑOS SIGUEN USURPANDO

TIERRAS CAMPESINAS

Nuevo desalojo violento de una familia campesina en Cafayate.

¿La ambición por sobre la vida campesina y sus derechos?

Empresarios ligados a la vitivinicultura cafayateña siguen usurpando territorios pertenecientes a familias campesinas, con el amparo irregular de la Justicia y el apoyo logístico de la policía local. Esta vez fue en la zona “El Pedregal”, de la Banda de Arriba, cerca de Cafayate. La familia ya radicó la denuncia en la comisaría local, y busca recuperar las tierras que le pertenecen.

El día de ayer, en horas de la mañana, la familia de Juana Rosa Guantay, que hace 68 años vive en las tierras en cuestión, fue desalojada por la policía local SIN PRESENTAR ORDEN JUDICIAL y en inusitada presencia del Juez de Paz local, Francisco Santiago Bravo.

Mientras Juana se encontraba en el Hospital Nuestra Señora del Rosario para controlar su presión arterial, acompañada de su hija Julia López, se enteró que personal policial junto al Juez de Paz se encontraban desalojando su propiedad. Al llegar a su casa la policía no dejo que ella ni su hija ingresaran, y así quedaron en la calle observando como sus pertenencias eran sacadas a la calle.

Intentaron llevar las pertenencias de Juana hacia donde ella dispusiese con un camión de parte de Finca La Banda, pero esta se negó con el apoyo de los vecinos presentes a que cargaran sus pertenencias. Una ambulancia tuvo que atender a Juana en el lugar.

Acompañada de algunos vecinos, Julia se dirigió luego a la Comisaría Nº 60 – U.R. 6 de Cafayate a radicar la denuncia de usurpación en representación de su madre, detallando las irregularidades en el procedimiento y exigiendo el cumplimiento de los derechos reconocidos por el artículo 75 de la Constitución Nacional, el convenio 169 de la OIT y la Ley Nacional de Emergencia de Tierras de Comunidades Originarias Nº 26.160.

La familia produce uva y frutales para su sustento, para lo cual han hecho arduas tareas de movimiento de piedras y canales, y el continuo mantenimiento que requieren estos cultivos bajo riego.

Como dijo Juana, estas tierras fueron de sus antepasados y de su madre, son el futuro de sus hijos y fuente de trabajo.

Antecedentes

Desde hace más de un año reciben amenazas intimidándolas a desalojar su propiedad por parte del empresario Marcelo Córdova. Junto al juez de paz de Cafayate, Francisco Santiago Bravo, según consta en una denuncia que hicieron las productoras, el 25 de septiembre del 2009, el Sr. Córdova ingresó sin permiso a las tierras de la familia Guantay y las amenazó diciendo “Los voy a sacar muertos de aquí. Si no sacan todo, voy a agarrar la maquina y voy a tirar todo al río.” Ante estos episodios de tanta violencia, Doña Julia López, hija de Juana, teme por su madre que sufre de presión alta.

El Juez de Paz no había cumplido en su momento con llevar las notificaciones en tiempo y forma imposibilitándole presentarse a las audiencias y desarrollar su defensa.

En estos momentos la familia con el apoyo de vecinos y organizaciones se encuentra acampando frente a las tierras en reclamo de su restitución.

Este caso es uno más en el contexto de intentos de usurpación y avance sobre territorios campesinos e indígenas por parte de empresarios locales y extranjeros, buscando aumentar sus negocios a través de la explotación ambiciosa de nuestros bienes naturales, el avasallamiento de los derechos humanos, la complicidad de jueces y fuerzas de seguridad.

La vida campesina indígena produce alimentos sanos y accesibles, vivienda, salud. Protege los montes, los ciénegos, el agua, sin considerarlos como una simple mercancía.

El Comité de Expertos en Aplicación de Convenios y Recomendaciones de la OIT (Obs. Indiv. Convenio 169, Perú, 2001) afirma que “la ocupación tradicional confiere derecho a la tierra en virtud del Convenio, independientemente de que tal derecho se hubiera reconocido o no”, entendiendo a éstas como “las tierras que han llegado a constituir parte de su medio de vida”. La Ley Nº26.160 plantea que deben suspenderse “la ejecución de sentencias, actos procesales o administrativos, cuyo objeto sea el desalojo o desocupación de las tierras contempladas“.

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Proyecto de Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra

Del 19 al 22 de abril, tuvo lugar en Cochabamba, Bolivia, la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y los Derechos de la Madre Tierra.

DESK tiene voluntad de difundir las conclusiones de esta cumbre, y, entre otras, destaca y apoya el Proyecto de Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra, cual contenido reproducimos aquí.

Proyecto de Declaración Universal de los Derechos de la Madre Tierra

PREÁMBULO

Nosotros, los pueblos y naciones del mundo:

Considerando que todos y todas somos parte de la Madre Tierra, una comunidad indivisible vital de seres interdependientes e interrelacionados con un destino común;

Reconociendo con gratitud que la Madre Tierra es fuente de vida, alimento, enseñanza, y provee todo lo que necesitamos para vivir bien;

Reconociendo que el sistema capitalista y todas las formas de depredación, explotación, abuso y contaminación han causado gran destrucción, degradación y alteración a la Madre Tierra, colocando en riesgo la vida como hoy la conocemos, producto de fenómenos como el cambio climático;

Convencidos de que en una comunidad de vida interdependiente no es posible reconocer derechos solamente a los seres humanos, sin provocar un desequilibrio en la Madre Tierra;

Afirmando que para garantizar los derechos humanos es necesario reconocer y defender los derechos de la Madre Tierra y de todos los seres en ella, y que existen culturas, prácticas y leyes que lo hacen;

Conscientes de la urgencia de tomar acciones colectivas decisivas para transformar las estructuras y sistemas que causan el cambio climático y otras amenazas a la Madre Tierra;

Proclamamos esta Declaración Universal de Derechos de la Madre Tierra, y hacemos un llamado a la Asamblea General de las Naciones Unidas a adoptarla, como propósito común por la que todos los pueblos y naciones del mundo, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, se responsabilicen por promover mediante la enseñanza, la educación, y la concientización, el respeto a estos derechos reconocidos en esta Declaración, y asegurar con medidas y mecanismos prontos y progresivos de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos, entre todos los pueblos y los Estados del Mundo.

Artículo 1: LA MADRE TIERRA

1. La Madre Tierra es un ser vivo.

2. La Madre Tierra es una comunidad única e indivisible, auto-regulada, de seres interrelacionados que sostiene, contiene, y reproduce todos los seres.

3. Cada ser se define por sus relaciones como parte integrante de la Madre Tierra.

4. Los derechos inherentes de la Madre Tierra son inalienables en tanto derivan de la misma fuente de existencia.

5. La Madre Tierra y todos los seres tienen los derechos inherentes reconocidos en esta Declaración sin distinción de ningún tipo, ni discriminación alguna, como puede ser entre seres orgánicos e inorgánicos, especies, origen, uso para los seres humanos, o cualquier otro estatus.

6. Así como los seres humanos tienen derechos humanos, todos los demás seres de la Madre Tierra también tienen derechos que son específicos a su condición y apropiados para su rol y función dentro de las comunidades en los cuales existen.

7. Los derechos de cada ser están limitados por los derechos de otros seres, y cualquier conflicto entre sus derechos debe resolverse de  manera que mantenga la integridad, equilibrio y salud de la Madre Tierra.

Artículo 2: DERECHOS INHERENTES DE LA MADRE TIERRA

1. La Madre Tierra y todos los seres que la componen tienen los siguientes derechos inherentes:

a. Derecho a la vida y a existir;

b. Derecho a ser respetada;

c. Derecho a la continuación de sus ciclos y procesos vitales libre de alteraciones humanas;

d. Derecho a mantener su identidad e integridad como seres diferenciados, auto-regulados e interrelacionados;

e. Derecho al agua como fuente de vida;

f. Derecho al aire limpio;

g. Derecho a la salud integral;

h. Derecho a estar libre de la contaminación y polución, de desechos tóxicos y radioactivos;

i. Derecho a no ser alterada genéticamente y modificada en su estructura amenazando su integridad o funcionamiento vital y saludable.

j. Derecho a una restauración plena y pronta por las violaciones a los derechos reconocidos en esta Declaración causados por las actividades humanas.

2. Cada ser de la Madre Tierra tiene el derecho a un lugar y a desempeñar su papel en la Madre Tierra para su funcionamiento armónico.

3. Todos los seres tiene el derecho al bienestar y a vivir libre de tortura o trato cruel por los seres humanos.

Artículo 3: OBLIGACIONES DE LOS SERES HUMANOS CON LA MADRE TIERRA

1. Todos los seres humanos son responsables de respetar y vivir en armonía con la Madre Tierra;

2. Los seres humanos, todos los Estados, y todas las instituciones públicas y privadas deben:

a. actuar acorde los derechos y obligaciones reconocidos en esta Declaración;

b. reconocer y promover la aplicación e implementación plena de los derechos y obligaciones establecidos en esta Declaración;

c. promover y participar en el aprendizaje, análisis, interpretación y comunicación sobre cómo vivir en armonía con la Madre Tierra de acuerdo con esta Declaración;

d. asegurar de que la búsqueda del bienestar humano contribuya al bienestar de la Madre Tierra, ahora y en el futuro;

e. establecer y aplicar efectivamente normas y leyes para la defensa, protección y conservación de los Derechos la Madre Tierra;

f. respetar, proteger, conservar y, cuando sea necesario, restaurar la integridad de los ciclos, procesos y equilibrios vitales de la Madre Tierra;

g. garantizar que los daños causados por violaciones humanas de los derechos inherentes reconocidos en la presente Declaración se rectifiquen y que los responsables rindan cuentas para restaurar la integridad y salud de la Madre Tierra;

h. empoderar a los seres humanos e instituciones para que defiendan los derechos de la Madre Tierra y todos los seres;

i. establecer medidas de precaución y restricción para prevenir que las actividades humanas conduzcan a la extinción de especies, la destrucción de ecosistemas o alteración de los ciclos ecológicos;

j. garantizar la paz y eliminar las armas nucleares, químicas y biológicas;

k. promover y apoyar prácticas de respeto a la Madre Tierra y todos los seres, acorde a sus propias culturas, tradiciones y costumbres.

l. promover sistemas económicos en armonía con la Madre Tierra y acorde a los derechos reconocidos en esta Declaración.

Artículo 4: DEFINICIONES

1. El término “ser” incluye los ecosistemas, comunidades naturales, especies y todas las otras entidades naturales que existen como parte de la Madre Tierra.

2. Nada en esta Declaración podrá restringir el reconocimiento de otros derechos inherentes de todos los seres o de cualquier ser en particular.

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